La comparecencia del gerente del AMAS en la Asamblea fue la negación de una realidad que desprecia a los usuarios y a los trabajadores
La reciente comparecencia en la Asamblea de Madrid de D. J. Manuel Miranda de las Heras, gerente de la Agencia Madrileña de Atención Social, no solo resulta profundamente decepcionante, sino que constituye un ejercicio más de negación de la realidad que desprecia a los usuarios y a los trabajadores que soportan todos los días las graves consecuencias de su mala gestión.
Resulta difícil comprender cómo se puede afirmar, sin titubeos, que no existe falta de personal, que las bajas se cubren de forma inmediata o que los problemas son meramente casos puntuales, cuando esa versión choca frontalmente con la experiencia cotidiana de quienes trabajan en los centros. No se trata de percepciones aisladas ni de interpretaciones interesadas, se trata de una realidad sostenida en el tiempo, visible y compartida por plantillas enteras que lidian con sobrecarga, precariedad y falta de medios.
Lo más preocupante no es únicamente el contenido de sus declaraciones, sino el tono y la actitud. Da la impresión de que el señor gerente se dirige a un público ajeno a esta realidad, como si quienes escuchan no supieran de lo que habla. Pero no habla ante desconocidos, habla ante profesionales que viven cada día las consecuencias de una gestión deficiente. Negar lo evidente en ese contexto no solo es inexacto, sino profundamente ofensivo.
Sr Gerente…..sus datos sobre las ratios, son falsos, como siempre. La cifra que expone de 0,55 en cuanto a personal socio-sanitarios (1,8 usuarios por trabajador) es engañosa, solo es una media global que incluye a todos los trabajadores de atención directa de todos los turnos incluidas bajas y vacantes, y solo sería cierta si todo ese personal trabaja a la vez sin jornadas de descanso, algo que no ocurre, eso sin mencionar que esa ratio irreal de la que habla, aplicada a usuarios muy dependientes ,como es el caso de la mayoría de las residencias que gestiona, está muy por debajo de lo necesario para una atención 100 % digna y de calidad.
¿que no hay recortes?, ¿que las incidencias son excepcionales? ¿que el sistema funciona correctamente? ¿que las vacantes tardan poco en cubrirse?
No invalide el esfuerzo y el testimonio de quienes, a pesar de las dificultades, siguen garantizando la atención.
Es trasladar un mensaje que no se sostiene y que, además, erosiona la confianza y la dignidad de usuarios y trabajadores.
La cobertura de bajas y vacantes es un problema crónico, precisamente por su falta habitual de cobertura y su demora en hacerlo, mientras el resto de la plantilla soporta durante mucho tiempo un sobre esfuerzo brutal.
A ello se suma una forma de comunicar que tampoco ayuda: un discurso leído, rígido, distante, carente de autocrítica, como si se tratara de cumplir un trámite más que de afrontar un problema real. No hay espacio para el reconocimiento de errores, ni para la empatía, ni para la escucha. Solo una reiteración de argumentos que no resisten el contraste con la realidad.
Quienes trabajan en la atención social no necesitan discursos complacientes ni negaciones sistemáticas, necesitan responsabilidad, rigor y, sobre todo, respeto, y el respeto empieza por reconocer los problemas en lugar de negarlos.
Porque negar la realidad no la cambia. Pero sí agrava el malestar de quienes lo padecen.
Su intervención se ha limitado a eludir responsabilidades dejando sin contestar cuestiones fundamentales, solo cabe una explicación ante estas declaraciones, desde la comodidad de su sillón es imposible que perciba las consecuencias reales de sus decisiones. No ve, o no quiere ver en que condiciones se trabaja ni cuál es la situación de los usuarios. Como siempre , y de forma reiterada, su discurso se limita a reproducir fielmente ,palabra por palabra…. o mejor dicho número por número, las declaraciones de todos los responsables de la consejería de políticas sociales porque esos es lo que somos para ellos tanto usuarios como trabajadores…. NÚMEROS.