QUE VIENE LA FORMULA 1. Dinero público para el negocio privado

QUE VIENE LA FORMULA 1. Dinero público para el negocio privado

QUE VIENE LA FORMULA 1. Dinero público para un negocio privado

Inmaculada Mármol
Agosto 2026

Si es un negocio tan extraordinario, que lo pague quien quiera hacer negocio

Y aquí está el fondo de mi discrepancia. La Fórmula 1 es un negocio, un negocio gigantesco. Nos prometen cientos de millones de euros de impacto económico, turismo, proyección internacional y miles de empleos. Pues estupendo. Si es semejante negocio, ¿por qué necesita recursos de una entidad participada mayoritariamente por las administraciones? [4]

Nos dijeron que la Comunidad de Madrid no iba a financiar el circuito y, efectivamente, no existe una partida de los Presupuestos de la Comunidad que diga «construcción del circuito de Fórmula 1». Lo paga IFEMA.

¿Y qué es IFEMA?

Un consorcio participado por la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid, la Cámara de Comercio y la Fundación Montemadrid. Comunidad y Ayuntamiento poseen conjuntamente el 62 %. Por tanto, no me vale que me digan que «la Comunidad no pone dinero». Cambiar la caja de la que sale el dinero no hace desaparecer el dinero. [1]

Cambiar la caja no convierte el dinero público en privado

Una de las formas de hacerlo resulta especialmente irritante. No paga directamente la Comunidad de Madrid: paga una empresa pública, un consorcio o una entidad participada. Y entonces parece que el dinero ya no fuera nuestro.
Que lo financie el capital privado. Que ponga el dinero, que asuma el riesgo y, si las previsiones son correctas, que se quede con los beneficios que legítimamente le correspondan. No tengo absolutamente nada contra que una empresa gane dinero, pero que haga negocio con su dinero, no utilizando el patrimonio de todos para crear las condiciones que necesita para hacerlo. Porque las administraciones no están para jugar a empresarios con nuestro patrimonio. Están para gestionar lo que es de todos.

¿Para qué pagamos impuestos?

Hay algo que parece que tenemos que volver a explicar: el dinero público no es el dinero de los Gobiernos. Es el dinero de todos. Pagamos impuestos para mantener una caja común con la que cuidar y gestionar aquello que necesitamos como sociedad: sanidad, educación, transporte, dependencia, emergencias, bomberos, protección del medio ambiente y servicios públicos. Cosas que individualmente no podríamos garantizar y que colectivamente podemos sostener.

Quienes gobiernan administran temporalmente ese dinero. No son sus propietarios. Son servidores públicos. Y esta es precisamente una de las cosas que más me indignan de la forma de hacer política del Gobierno del PP desde hace muchos años: la facilidad con la que aparecen recursos públicos para determinadas operaciones, inversiones y negocios mientras llevamos años escuchando que para otras cosas no hay dinero, no hay personal o no se puede gastar más.

Que no se escondan detrás del deporte

Esto tampoco es una discusión sobre si gusta o no gusta la Fórmula 1. Que le guste a quien le guste y que la disfrute. El problema no es Fórmula 1 sí o Fórmula 1 no. El problema es quién la paga.
Y tampoco me vale el escudo del deporte. Estamos hablando de uno de los deportes más elitistas que existen. Para llegar siquiera a practicarlo a determinados niveles hacen falta cantidades de dinero enormes desde las categorías inferiores. No estamos construyendo unas piscinas, unas pistas deportivas o unas instalaciones que después puedan utilizar los madrileños. Estamos construyendo un circuito para celebrar diez Grandes Premios en diez años. La obra se adjudicó por aproximadamente 83,2 millones de euros. Para diez fines de semana. [2] [3]

Tampoco nos vendan que todos vamos a ganar

Nos cuentan que el Gran Premio va a dinamizar la zona. ¿Dinamizar qué? Estamos hablando del entorno de IFEMA, Valdebebas y Barajas: aeropuerto, recinto ferial, hoteles, oficinas, viviendas, carreteras y una enorme actividad económica. No es precisamente una comarca deprimida que necesite desesperadamente un acontecimiento internacional para generar actividad.
También se habla de la revalorización de las viviendas como un supuesto beneficio para los vecinos. Pero una vivienda habitual no es una acción en Bolsa. Quien vive en su casa no obtiene ningún beneficio porque mañana valga más si no piensa venderla. Mientras tanto, lo que sí reciben los vecinos es mucho más tangible: ruido, tráfico, cortes, atascos, problemas de movilidad y miles de desplazamientos concentrados en una zona ya enormemente transitada. Eso también tiene un coste, pero curiosamente esos costes aparecen mucho menos cuando nos explican los cientos de millones de «impacto económico». No todo lo que mueve dinero genera bienestar. Y mucho menos bienestar para todos.

Y mientras tanto, lo que sí necesitamos

Y aquí es donde la elección política se hace evidente. Madrid acaba de vivir un verano terrible de incendios. Decenas de miles de personas han tenido que abandonar sus casas o confinarse y miles de hectáreas han ardido. Mientras tanto llevamos años escuchando reivindicaciones de bomberos y bomberos forestales sobre plantillas, condiciones laborales, prevención y medios. [6] [7]
La prevención no empieza cuando aparece la columna de humo. Prevención es limpiar y desbrozar, mantener cortafuegos, tener accesos, disponer de reservas de agua, tener hidrantes suficientes y comprobar que funcionan, y contar con vehículos, personal y medios preparados. Todo eso cuesta dinero, incluso cuando no hay ningún incendio.
Los medios, aunque no se utilicen todos los días, tienen que estar disponibles porque el día que hacen falta, hacen mucha falta. Un camión de bomberos parado no es dinero desperdiciado. Un helicóptero que hoy no vuela no sobra. Un profesional de emergencias al que afortunadamente hoy no necesitamos no es un gasto inútil. Eso es prevención. Y para eso precisamente quiero que se utilice el dinero de todos.

No es solamente la Fórmula 1

Y por eso este artículo tampoco trata exclusivamente de un circuito. En las últimas semanas hemos conocido otras polémicas relacionadas con inmuebles adquiridos mediante empresas públicas para usos cuya justificación y necesidad han sido fuertemente cuestionadas. Y vuelve a aparecer la misma pregunta: ¿de quién es ese dinero? [8]
Porque utilizar una empresa pública no debería convertir el patrimonio público en una especie de caja paralela alejada del escrutinio que aplicamos a los Presupuestos. Una empresa pública también tiene patrimonio. Y ese patrimonio tiene dueño: todos.

Es una forma de hacer política

Sí. Esta es una crítica política. Una crítica a Ayuso y a la forma de gobernar del Partido Popular en Madrid. Porque no estoy de acuerdo con un modelo que utiliza recursos y patrimonio vinculados a lo público para impulsar negocios privados y después intenta convencernos de que cualquier aumento de actividad económica constituye automáticamente un beneficio para todos los madrileños.
No es verdad. Puede aumentar la facturación de hoteles, constructoras, empresas de servicios, restaurantes o propietarios de determinados negocios. Pero actividad económica y bienestar colectivo no son sinónimos. La pregunta siempre debería ser: ¿quién pone el dinero?, ¿quién asume el riesgo?, ¿quién obtiene los beneficios? y ¿quién soporta los costes?
Porque si ponemos los recursos entre todos y los mayores beneficios terminan concentrándose en quienes ya poseen el capital y los negocios necesarios para aprovecharlos, entonces no estamos hablando de riqueza para todos. Estamos hablando de otra cosa.

Para eso pagamos impuestos

Quienes gobiernan no son los dueños de Madrid. Son servidores públicos. Administran durante unos años un patrimonio que existía antes de que llegaran y que seguirá siendo nuestro cuando se marchen. Y precisamente por eso creo que deberían existir límites mucho más claros y prohibiciones mucho más estrictas sobre aquello que puede financiarse con recursos públicos.
El dinero público está para cuidar lo público: sanidad, educación, transporte, dependencia, emergencias, vivienda pública, protección del medio ambiente y servicios públicos. Ni más ni menos.
¿Que alguien quiere montar un negocio extraordinario alrededor de la Fórmula 1? Adelante. Que ponga su dinero. Que asuma su riesgo. Y si acierta, que gane todo lo que tenga que ganar. Pero con el suyo. No con el nuestro.

Fuentes

Los números que aparecen en el texto son enlaces: al pulsarlos se abre directamente la fuente correspondiente.

1. Comunidad de Madrid — composición de IFEMA (31 % Comunidad, 31 % Ayuntamiento, 31 % Cámara, 7 % Fundación Montemadrid)
2. IFEMA — expediente 24/226 de construcción y reposición del circuito (adjudicación: 83.206.500,01 €)
3. Formula 1 — acuerdo de Madrid para celebrar el Gran Premio de 2026 a 2035
4. MADRING / IFEMA — estudio PwC: impacto estimado de 467 millones y 8.850 empleos
5. El Debate — detalle de la licitación de personal temporal: 100 puestos, 4 días/298 €; 50 puestos, 4 días/226 €
6. Cadena SER — bomberos forestales: más de 270 días de huelga y denuncia de reducción de la prevención al 50 %
7. Cadena SER — incendios de la Sierra Oeste: 27.000 hectáreas afectadas y recuperación estimada de 20 a 50 años
8. El País — compra y posterior puesta en venta del ático de Chamberí por la empresa pública Planifica Madrid

“El circuito de Fórmula 1 es una herida para el barrio”

 

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