ESTATUTO MARCO Y PRECARIEDAD LABORAL
Las condiciones laborales de las y los trabajadores de la sanidad pública son muy deficientes y con importantes diferencias entre comunidades: en unas comunidades son malas y en otras muy malas como en la de Madrid.
Lo común es la alta temporalidad, la falta de personal y las excesivas cargas de trabajo. Las diferencias entre unos servicios de salud y otros afectan sobre todo a los salarios y la jornada, como consecuencia de las diferencias en el gasto por habitante y en el porcentaje de dicho gasto dedicado a personal.
En el caso de la Comunidad de Madrid los sueldos comunes son de los más bajos y trabajamos 16 días más que en la mayoría de las Comunidades.
La base legal fundamental de nuestras condiciones laborales se encuentran en el Estatuto Marco (En adelante, EM), es decir en la Ley 55/2003, de 16 de diciembre, del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud). Dicha ley ha dado armas muy poderosas a los gobiernos autonómicos en materia de regulación de las condiciones laborales del personal de la sanidad pública a su cargo, lo que ha ocasionado:
Altas tasas de personal temporal
Dentro de las plantillas: no existe en el EM ninguna obligación sobre convocatorias de OEP, ni sobre porcentaje de plazas a sacar cuando dichas convocatorias se produzcan.
Plantillas reducidas
No existe ninguna obligación en el EM sobre ratios de plantillas
Flexibilización de la jornada
Entre otras cosas, mediante el uso de la falsa distinción entre “jornada ordinaria” , “jornada extraordinaria” y “jornada especial”.
“Por necesidades del servicio”
Este concepto se ha utilizado de forma escandalosamente abusiva y ha sido un arma de destrucción masiva de todo tipo de derechos (vulnerando el derecho a la salud laboral, suprimiendo descansos y libranzas y dejando en papel mojado el derecho a la conciliación familiar en todas sus formas).
Bajos salarios
El gobierno central decide sobre una parte del salario y la respectiva Comunidad sobre otra parte, y no existe ninguna garantía de recuperación del poder adquisitivo a causa de las subidas de precios.