El Gregorio Marañón se planta: vecin@s, trabajador@s y el MATS en defensa de la Sanidad Pública.
El martes 13 de mayo, la puerta principal del Hospital Gregorio Marañón volvió a ser espacio de lucha. Fue escenario de algo más allá: fue una demostración de dignidad, de unión y de fuerza colectiva.
Convocada por vecinas y vecinos de Madrid, con el apoyo activo de trabajadoras y trabajadores del hospital y del sindicato MATS, decenas de personas alzaron la voz para denunciar el deterioro de la sanidad pública y exigir soluciones urgentes. No es solo un grito de protesta: es una declaración de defensa de lo común. Durante la concentración, vecinas y vecinos manifestaron su preocupación ante el colapso programado que sufre el sistema sanitario madrileño. Denunciaron el brutal desmantelamiento de la Atención Primaria y de las urgencias extrahospitalarias, la falta alarmante de personal, el uso de parches entre zonas urbanas y rurales, y la saturación de hospitales como el Gregorio Marañón.
Los datos son demoledores: casi un 50% más de urgencias en dos años, muchas de ellas evitables si existiera una atención primaria fuerte y accesible. Las colas interminables, la sobrecarga de profesionales y la pérdida de vidas por falta de recursos se han convertido en rutina. Y no lo vamos a normalizar.
En el Gregorio Marañón se sufre cada día la sobrecarga, la falta de personal, la precariedad y el desgaste del sistema que se vacía de recursos públicos. Pero este hospital no solo refleja eso. También representa la capacidad de resistencia. El Gregorio Marañón ya ha sido escenario de una victoria: el intento de privatizar el servicio de limpieza que fue frenado gracias a la organización y lucha de sus trabajadoras. Una muestra clara de que cuando se planta cara, se pueden parar sus planes.
El MATS ha estado, una vez más, en su sitio: del lado de quienes luchan. No como espectador, sino como herramienta. Porque entendemos que el sindicalismo tiene sentido si está en la calle, en los conflictos, junto a quienes defienden lo común. Y porque sabemos que cuando las trabajadoras y trabajadores se organizan, cambian las cosas.
Esta concentración, se visibilizó como una opción real de organización y resistencia. Muchas trabajadoras y trabajadores salieron a la puerta del hospital para sumarse a la protesta, hombro con hombro junto a usuarias y vecinos. Porque también somos parte de esta comunidad, también sufrimos el deterioro del sistema, y también decimos ¡basta ya!
La sanidad está cada vez más en el centro de todos los ataques. Cada vez más fragmentada,más desmantelada, más privatizada. Pero también hay cada vez más conciencia, más organización y más voluntad de lucha. La concentración del 13 de mayo es prueba de ello: cuando nos unimos, cuando salimos juntas, cuando alzamos la voz, demostramos que hay fuerza, que hay ciudadanía y que hay alternativas.
Desde el MATS lo tenemos claro: vamos a seguir luchando. En las puertas, en los pasillos, en las calles. Seguimos apostando por esa conciencia, por esa fuerza, por esa organización.Porque lo que está en juego es de todas y todos. Y LA SALUD NO ES UN NEGOCIO, ES UN DERECHO.
Porque juntas y juntos, se puede.