SATSE, CCOO, UGT, CSIF Y CIG LLEGAN A UN ACUERDO CON SANIDAD SOBRE EL ESTATUTO MARCO Y DESCONVOCAN LA HUELGA
SATSE, CCOO, UGT, CSIF Y CIG LLEGAN A UN ACUERDO CON SANIDAD SOBRE EL ESTATUTO MARCO Y DESCONVOCAN LA HUELGA
Ni han preguntado qué negociar, ni para convocar huelga el 27E ni para desconvocarla. Y dicen que son nuestros representantes
El Estatuto Marco (EM) es la ley básica que regula las condiciones laborales del personal estatutario de los servicios de salud del Sistema Nacional de Salud. Es la la base legal que ha permitido
- El maltrato sufrido por las y los trabajadores de la sanidad pública durante veinte años. Dando potestad a los gobiernos central y autonómicos para imponer una temporalidad entre tres y cuatro veces superior a la da la sanidad privada; plantillas escasas; altas cargas de trabajo; jornadas abusivas, así como bajos sueldos.
- Que cada comunidad autónoma haya puesto en píe condiciones de trabajo distintas en cada servicio de salud.
- Generar las condiciones laborales para la aplicación de la Ley 15/97, es decir para los avances privatizadores, ya que pone en mano de las CCAA mecanismos que les han permitido reestructuraciones laborales (Planes de empleo, supresión y creación de categorías…) y el mencionado deterioro laboral. Todo ello ha ocasionado las huida de muchas y muchos trabajadores a otros países, a otras comunidades o a la sanidad privada.
UNA OCASIÓN FRUSTADA
La decisión de la Ministra de Sanidad de reformar el Estatuto podría haber sido una ocasión para acabar con una ley que ha demostrado sus nefastas consecuencias tras veinte años de aplicación. Pero para que esa posibilidad de cambio se hubiese hecho realidad habría hecho falta una firme decisión de luchar por ello desde el gobierno PSOE-SUMAR y desde los sindicatos, sabiendo los obstáculos que, por un lado, iban a oponer PP, Vox y los partidos nacionalistas, todos o una parte significativa de ellos, y, por otro, las empresas sanitarias, aseguradoras y fondos de inversión. Habría hecho falta explicar a la población y a las y los profesionales de la sanidad lo que había en juego.
Sin embargo, a lo largo de casi un año hemos visto que ni la Ministra ni el gobierno de coalición estaban dispuestos a ir mucho más allá de un lavado de cara de una ley tan regresiva; ni los sindicatos a dar una batalla con todas las consecuencias. No es igual decir que se defiende la sanidad pública que poner todos los medios para defenderla.
Los sindicatos, desde nuestro punto de vista, han dado un espectáculo penoso. Los de mayor representatividad (SATSE, CCOO, UGT, CSIF Y CIG) no han hecho reuniones o asambleas para consultar las reivindicaciones, las convocatorias, las desconvocatorias o el preacuerdo alcanzado . Los que dicen defender a categorías concretas, han dividido la movilización con convocatorias separadas y con reivindicaciones tan corporativas, como pedir un EM “privado” para médicos, u olvidando al personal temporal de su respectiva categoría.
La falta de un proceso de participación y movilización unitaria va a impedir la aprobación de un buen Estatuto Marco, y, posiblemente, la aprobación de un EM con mejoras limitadas: teniendo en cuenta la situación parlamentaria va a ser difícil que el gobierno reúna los votos necesarios para cualquier cambio.
Si queremos un EM que garantice unas condiciones laborales adecuadas (estabilidad en el empleo, plantillas y cargas de trabajo acordes, jornadas no extenuantes, conciliación familiar…), que permitan prestar unos servicios sanitarios de calidad, habrá que empezar a actuar para construir una movilización unitaria, participativa y autoorganizada.
