Privatización del mantenimiento en hospitales públicos de Madrid: mucho gasto, poco resultado
En los últimos años, la Comunidad de Madrid ha externalizado buena parte del mantenimiento de los hospitales públicos, entregando este servicio esencial a grandes empresas privadas mediante contratos millonarios. Lo que se vendió como una forma de modernizar la gestión se ha traducido en un gasto excesivo, incumplimientos sistemáticos y un deterioro evidente de las instalaciones.
Coste elevado para la sanidad pública
Los contratos adjudicados a empresas privadas superan ampliamente el coste que supondría mantener equipos propios con personal estatutario. Lejos de mejorar el servicio, la externalización ha supuesto una pérdida de control sobre tareas clave para el buen funcionamiento de los hospitales. Muchos de estos contratos se mantienen aunque no se cumplan en la práctica, y las penalizaciones, si llegan a aplicarse, son mínimas.
Incumplimientos graves: el caso del Hospital 12 de Octubre
Un ejemplo claro se encuentra en el Hospital 12 de Octubre. Desde 2023, el contrato del mantenimiento de las puertas cortafuegos está adjudicado a una UTE de empresas privadas. Sin embargo, esas tareas se siguen realizando con personal estatutario del propio hospital, mientras las empresas cobran el servicio como si lo prestaran, lo que implica un doble gasto injustificable para las arcas públicas.
Por otro lado, desde la inauguración del nuevo edificio del hospital, las instalaciones de climatización no han funcionado correctamente en ningún momento. La empresa Caliqua, adjudicataria del contrato de mantenimiento de climatización y fontaneria, no ha realizado los cambios de filtros ni el mantenimiento comprometido ni cumple con la presencia de fontaneros en el hospital. Antes, el personal del hospital llevaba un control estricto y periódico de estos cambios. Hoy, con la gestión privatizada, la dirección del centro, pese a conocer la situación, no toma medidas para exigir el cumplimiento del contrato.
Instalaciones que se deterioran
Las consecuencias son visibles: fallos continuos en climatización, puertas que no cumplen normativa, sistemas eléctricos envejecidos sin revisión y espacios que pierden condiciones de seguridad y salubridad.
Conclusión
La privatización del mantenimiento en los hospitales públicos de Madrid, lejos de aportar eficacia, ha provocado un gasto mayor, un control menor y un servicio claramente deficiente. Casos como el del 12 de Octubre reflejan cómo el dinero público se desvía a empresas que no cumplen, mientras el personal propio, cualificado y comprometido, queda relegado o incluso suple el trabajo privatizado. Recuperar la gestión directa no solo es posible, sino necesario.
Reflexión final
Piense en esto: Cuando usted construye o reforma su casa, ¿se despreocupa del trabajo y del resultado final? ¿O exige que se cumpla con lo pactado, que se usen los materiales que ha pagado y que la instalación funcione como debe?
Entonces, ¿por qué no exigimos lo mismo en nuestros hospitales públicos, donde está en juego la salud y la seguridad de todos? ¿Y no exigir que se cumpla lo pactado cuando se trata de dinero y bienes públicos no supone una grave irresponsabilidad o incluso una ilegalidad?