LA PARADOJA DEL MÉRITO V: MEDRAR A COSTA DE VIDAS AJENAS

  • LA PARADOJA DEL MÉRITO V: MEDRAR A COSTA DE VIDAS AJENA.
    “ En homenaje a las 7.291 víctimas de las residencias de la C.Madrid y a sus miles de familiares”
    La carrera del Psiquiatra Carlos Mur de Viu empieza a ir como un cohete desde que en 2009 es nombrado “ Coordinador Asistencial de Salud Mental” en la oficina Regional de la D.G. de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, gestionado las listas de espera de media y larga estancia psiquíatrica, la integración de la red ambulatoria y los hospitales monográficos madrileños.
    Este cargo le impulsa para ganar influencia y poder en la Administración y por ello en 2013 empieza a trabajar en la Dirección Científica de la Estrategia en Salud Mental del Sistema Nacional de Salud en el Ministerio de Sanidad y es nombrado por la Comisión Europea, miembro de la Red para la estrategia de Salud Mental en la Unión Europea.
    También le sirve para hacerse un hueco en uno de los “lobbies” sanitarios que utilizan la Administración Pública para lucrarse. Ese mismo año, Carlos Mur , pasa a ser miembro de SEDISA, un “lobbie” sanitario que promueve una ideología favorable a la mercantilización de la Sanidad, con la excusa de la colaboración público- privada y que sólo en 2020 recibió del Gobierno de la C.M. contratos por valor de 126 m/ €, ocupando el 6º puesto a nivel nacional, en número de contratos adjudicados: 452 contratos por un valor de 329.553.398,22 €.
    Pero la ambición de Carlos Mur no terminó aquí y el deseo de enriquecerse a costa de la Sanidad Pública, le hace desplegar toda su influencia política para que en 2014 el Consejo de Administración del Hospital de Fuenlabrada le nombre Gerente de dicho centro. Se sospecha que este puesto fue un intercambio de favores entre Carlos Mur y Juan Carlos Miangolarra, médico de rehabilitación del centro y miembro del Consejo de Administración que nombró a Mur, pues Miangolarra trabajó hasta finales de Julio en la Clínica los Madroños de Brunete, uno de los 2 centros donde se filtraron irregularmente datos de los pacientes del Hospital de Fuenlabrada. ¿ Fue el nombramiento de Carlos Mur la “ tapadera” perfecta para no investigar las supuestas implicaciones del segundo, en el caso de las filtraciones de datos de los pacientes del Hospital de Fuenlabrada? .
    Los Protocolos de la vergüenza.
    Cuando uno se encuentra en una posición tan privilegiada como la que se encontraba Carlos Mur entre 2019 y 2020 las ansias de poder y enriquecimiento no tienen límites y son capaces de sobrepasar todos los valores éticos y morales, aunque esto suponga dañar la salud y segar la vida de miles de personas.
    Carlos Mur era durante la primera ola de la Pandemia del Covid-19, Coordinador General de Coordinación Sanitaria de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y fue el encargado de firmar las cuatro versiones del Protocolo de la Vergüenza , un documento que impedía la derivación hospitalaria de residentes con un mayor grado de dependencia física o con un mayor deterioro cognitivo, en Residencias de la tercera edad de la Comunidad de Madrid. Este Protocolo costó la vida de 7.291 residentes que no pudieron ser trasladados a los hospitales y que murieron en la más absoluta soledad y abandono, sin que hasta la fecha se haya reparado el daño a los familiares de las víctimas ,ni castigado a los responsables de este gerontocidio intencionado.
    La responsabilidad de Carlos Mur en estos Protocolos es incuestionable: su firma, sirvió para que esos documentos fueran enviados a los Departamentos Regionales de la Consejería de Sanidad y Políticas Sociales, donde se fijaron los criterios para no derivar a determinados residente a los Hospitales. Pero es que además, fue el responsable del Departamento que dio la orden de no trasladar a los hospitales a los residentes con esas características.
    A pesar de ello, Carlos Mur en un gesto de la más absoluta vileza humana, en su declaración como testigo en el Juzgado de Plaza Castilla el 23 de marzo de 2023 por la querella presentada por “ Marea de Residencias”, trató de eximirse de toda responsabilidad argumentando entre otras cuestiones que,” no hubo discriminación generalizada de pacientes, que el sólo fue el encargado de dar cumplimiento a las instrucciones recibidas y que en todo caso, la única responsabilidad de todo lo ocurrido fue del virus, de la tardanza en aplicar el confinamiento, de la falta de material, de las bajas de personal o incluso hasta del transporte, pero en ningún caso suya.”
    Estas declaraciones indignaron de tal forma a los familiares de las víctimas, que el 15 de Junio de 2023, el abogado de 7 familias de fallecidos en las residencias de Madrid, anunció que pedirá al juez la imputación de Carlos Mur, no como testigo si no como imputado, ya que es evidente que es su firma la que aparece en los Protocolos.
    “Operación Bicho”.
    Pero las actuaciones irresponsables de Carlos Mur durante la Pandemia del Covid-19 no cesaron en ningún momento y parecían tener como objetivo mantenerse a toda costa en el cargo y enriquecerse pasando por encima del sufrimiento y la vida de las víctimas.
    Este fue también el responsable de autorizar a Encarnación Burgueño ( hija de Antonio Burgueño, Coordinador del Sector Sanitario ante la pandemia e ideólogo de la Sanidad madrileña), la gestión de la crisis del Covid-19 de los centros geriátricos de la Comunidad de Madrid, en una operación consistente en sustituir los traslados de mayores a hospitales, por una medicalización de las residencias, llevando el personal médico, oxígeno y fármacos contra el Covid-19, desde los hospitales a las Residencias, la llamada “ Operación Bicho”.
    Esta gestión, que acabó en un auténtico desastre (12 días de auténtico caos que costó la vida de más de 3.000 residentes) fue llevada a cabo por una persona que no tenía ningún conocimiento en gestión sanitaria y no disponía ni siquiera de médicos ni ambulancias para llevarla a cabo, por lo que se tuvo que recurrir a una empresa privada “ Transamed” para que sumara al plan a través de un contrato que firmó también el omnipresente Carlos Mur, convirtiendo la operación en otro negocio más de amiguetes, como señaló Encarnación Burgueño en un mensaje de voz dirigido a sus colaboradores en los que se jactaba de los beneficios económicos que le esperaban “ Flipo colorines, nos vamos a hacer los reyes y los amos de la gestión sociosanitaria de Madrid, Comunidad Autónoma”
    Pero los que realmente “flipan colorines” de indignación son los familiares de todas estas víctimas al ver como personajes como Carlos Mur, no sólo no responden ante la justicia, sino que incluso se mantienen en activo ocupando puestos de responsabilidad. Carlos Mur vive y trabaja desde 2022 en Andorra, donde ocupa un puesto como Jefe del Servicio de Salud mental de la Sanidad pública andorrana. Esperemos que esto no sea un obstáculo para que Mur responda ante la justicia española, para que los familiares de las víctimas puedan ver reparado el daño causado por una persona tan despiadada y el resto de ciudadanos podamos vivir más seguros y tranquilos.

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