Carlos Mur ha reconocido este lunes ante la jueza que un hombre mayor enfermo murió en una residencia sin recursos adecuados, según la acusación.
Mur declara ante la jueza que él no elaboró los ‘protocolos de la vergüenza’ y admite que las residencias no se medicalizaron lo «suficiente»
- Sostiene ante la jueza que él solo firmó los documentos que impidieron el traslado de residentes a los hospitales, que fueron elaborados por geriatras.
- Afirma que la figura del geriatra de enlace se creó por orden del entonces consejero de Sanidad y que la viceconsejera estaba al tanto del contenido de las directrices.