Entrevista a Bie Rodríguez, una de las 7 estudiantes represaliadas de Somosaguas

Entrevista a Bie Rodríguez, una de las 7 estudiantes represaliadas de Somosaguas

Ya son numerosos los casos de represión estatal a colectivos que se organizan para pelear por mejores condiciones de vida, de trabajo y en contra de la extrema derecha, como las 6 de la Suiza, los 6 de Zaragoza, las infiltraciones policiales en movimientos sociales, los reprimidos por protestar contra el genocidio en Palestina, etc. Todo ello, en un contexto en el que la precariedad se aumenta cada vez más y la sufrimos en casi todos los ámbitos de la vida diaria, como en la vivienda, el deterioro de los servicios públicos, las condiciones laborales; además de estar presenciando en directo un genocidio en Palestina.

Entrevistamos a Bie Rodríguez, una de las 7 estudiantes represaliadas de Somosaguas por protestar ante la presencia de la extrema derecha en la universidad púbica y sus discursos de odio

P.- ¿Puedes contarnos brevemente lo ocurrido?

R.- Si, el pasado febrero en la facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense hubo una concentración pacífica por la presencia del ex diputado de Vox Iván Espinosa De Los Monteros y el ideario que representa. A partir de esa protesta, 6 estudiantes y 1 trabajador, de los cuales algunas somos de Contracorriente y otros compas del Sindicato de Estudiantes, hemos sido denunciadas, y entre otras cosas se nos acusa de «delito de odio», lo cual es inaudito. Ahora estamos a espera de juicio y hemos tenido que declarar 2 veces.

P.- ¿En qué contexto se da esta situación?

R.- Se da en un contexto de crecimiento de la extrema derecha a nivel internacional, que con sus políticas de odio pone una diana en las mujeres, los migrantes, las personas LGTB, etc. y también en un momento en el que la educación, la sanidad y todos los servicios públicos están sufriendo grandes ataques de privatización e infrafinanciación, mientras que la UE, includo nuestro gobierno «progresista» se está armando hasta los dientes para llevarnos a nuevas guerras y seguir manteniendo y reforzando sus intereses imperialistas.
Estamos en un momento muy convulso, pero esto también se da en un contexto en el que el movimiento estudiantil está reemergiendo, venimos de una gran huelga general educativa votada y organizada en cada facultad y en cada centro, con una gran participación, el curso pasado fueron las acampadas por Palestina donde cientos y cientos de estudiantes de todo el globo acampamos y nos organizamos para denunciar la complicidad de nuestras universidades y nuestros gobiernos con el genocidio.
La autoorganización por abajo se está extendiendo y eso lo teme la extrema derecha, por eso nos reprime y busca judicializar una protesta pacífica y legítima, con el objetivo de amedrentar a todo el movimiento estudiantil, aunque están consiguiendo todo lo contrario.

P.- ¿Porque es tan importante organizarse contra los discursos y las políticas de odio de la extrema derecha?

R.- Porque la extrema derecha, con sus políticas y discursos de odio, lo que busca es dividir y fragmentar a una clase trabajadora que es más diversa que nunca, es feminizada, migrante y LGTB, y tenemos que pelear con un mismo puño hacia un enemigo común, el capitalismo, que nos explota y nos oprime.
Aunque la extrema derecha vaya de «antisistema» son los mayores defensores del status quo. Por eso es tan importante organizarse contra sus políticas y construir una alternativa por izquierda para todas aquellas personas que están descontentas con el sistema, con la precariedad, que tienen preocupación por el futuro… Pero esa alternativa tiene que ser independiente de estos partidos supuestamente «progresistas» que con sus políticas sólo ayudan a que la derecha crezca.

Ejemplo de ello lo tenemos en este gobierno de PSOE y Sumar y en el anterior de PSOE y Podemos, que forman parte de una escalada militar, que infrafinancian la educación y la sanidad pública, que continúan con los desahucios, hacen una reforma laboral que precariza aún más a las trabajadoras, mantienen la ley mordaza, nos infiltra policía en los movimientos sociales, financia el genocidio en Palestina, y un largo etcétera de políticas que le abren la puerta a la derecha.
La salida tiene que pasar por la autoorganización de la clase trabajadora

P.- ¿Cómo estáis enfrentando este caso de represión?

R.- Estamos llevando a cabo una gran campaña de solidaridad, denunciando la represión que estamos sufriendo y dejando claro que no es un caso aislado, sino que como decimos en el manifiesto de apoyo que hemos publicado, es parte de “una ofensiva represiva contra el movimiento estudiantil y la juventud”. Y también de “una ofensiva represiva por la que también han sido encarcelados ‘los 6 de Zaragoza’, ‘las Seis de la Suiza’ o Pablo Hasel. Mientras que se blinda a la policía, que se infiltra en organizaciones sociales y del movimiento estudiantil y el movimiento independentista catalán, que persigue duramente a trabajadores y activistas sindicales en todo el Estado.
Nosotras lo afrontamos con mucha moral y con muchas ganas de seguir organizadas. A mí, personalmente me enfada, porque yo soy una persona trans que sufre acoso y odio por parte de la extrema derecha de forma constante, y paradójicamente me acusan a mí de delito de odio por protestar contra sus discursos de odio.
Pero si, la solidaridad y la movilización se está extendiendo de forma masiva, hemos recibido apoyo de sindicatos, organizaciones estudiantiles, profesores, estudiantes. Hemos conseguido 7000 firmas de apoyo en estas semanas. Estamos demostrando que, si tocan a una, nos tocan a todas y que esto es un ataque que no vamos a dejar que pase desapercibido, hay que seguir organizadas

P.- ¿Crees que debemos unir la lucha contra la represión sindical y al movimiento obrero, a la lucha contra la represión al movimiento estudiantil?

R.- Si, es importantísimo. Como dije antes, estamos ante una escalada represiva no sólo al movimiento estudiantil, sino también hacia la clase trabajadora y el movimiento obrero. De eso vosotros desde el MATS lo conocéis de primera mano.
Además, es super importante que haya una unión entre trabajadores y estudiantes. El movimiento estudiantil en muchas ocasiones ha sido «una caja de resonancia» de grandes luchas sociales, que han impactado en la clase trabajadora y en el movimiento obrero y han conseguido que se extienda a los centros de trabajo y la lucha sindical.

La clase trabajadora es quien todo lo mueve y es quien todo lo puede parar. Por eso me parece muy importante que el movimiento estudiantil sea pro-obrero y que pelee por la unión con los trabajadores, y viceversa.

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