Los Servicios Sociales de Madrid se rebelan contra un modelo desbordado y cada vez más privatizado
Trabajadoras del sector salen a la calle para denunciar la precarización del servicio y alertar de que Madrid se queda sin sus tres únicos Centros de Atención a la Infancia (CAI) de gestión pública directa.
El Ayuntamiento reconoce que los tres CAI que actualmente cuentan con gestión directa —los números 1, 2 y 3— pasarán a un modelo de gestión indirecta.
A un lado del tablero están el desbordamiento, la sobrecarga burocrática, la falta de personal, el aumento de las bajas laborales y la cronificación de situaciones de urgencia social. Al otro, una red de servicios que avanza hacia fórmulas de gestión privada y externalizada. Esa es, según las trabajadoras de los Servicios Sociales Públicos, la realidad a la que se enfrenta actualmente el sistema de protección social de la Comunidad de Madrid.
Esther —nombre ficticio para preservar su anonimato por temor a represalias— es una de las profesionales de la Plataforma por unos Servicios Sociales Públicos. En conversación con este medio, pone el foco en la situación de los Centros de Atención a la Infancia (CAI): Madrid cuenta con 12 centros y solo tres mantienen actualmente una gestión pública directa. Los CAI atienden a menores de entre 0 y 18 años y a sus familias cuando se encuentran en situaciones de especial vulnerabilidad, riesgo o incluso desamparo. Por eso, Esther considera especialmente preocupante el futuro de los centros públicos que todavía permanecen en la red.