La Consejería de Sanidad no ha renovado en tiempo y forma los contratos con las clínicas privadas que venían realizando las mamografías a las madrileñas en edad de riesgo
Cadena SER Javier Alonso
Desde el 1 de enero ninguna mujer sana, residente en la capital, y entre 50 y 69 años, ha recibido una citación para hacerse una mamografía rutinaria, la que contempla el plan de cribado para detectar de forma precoz el cáncer de mama, el DEPRECAM. Según reconocen fuentes de la Consejería de Sanidad, solo se ha citado a aquellas que, por la causa que fuera, necesitaban una reevaluación. Es decir, ni se ha citado a las mujeres que han cumplido 50 años en estos meses, ni a aquellas a las que les tocaba su revisión periódica, establecida cada dos años.
Eso acaba hoy, 1 de octubre. Es la fecha de entrada en vigor de los nuevos contratos que la Comunidad de Madrid ha firmado con 6 clínicas privadas para que se hagan cargo de las mamografías del programa DEPRECAM. Hasta este martes ha estado congelado en la ciudad de Madrid, con lo que eso supone a nivel de prevención.
“El cáncer de mama es considerado por la Organización Mundial de la Salud como un problema cuya prevención resulta prioritaria, tanto por su magnitud y trascendencia, como por la eficacia de las medidas de diagnóstico precoz”. La autora de esta frase es la propia Consejería de Sanidad. Aparece en la orden con la que se convocó, por vía urgente, un nuevo concurso para adjudicar las mamografías en la ciudad de Madrid. Era 26 de abril, quedaba un mes justo para las elecciones autonómicas y los convenios anteriores habían terminado cuatro meses antes.
Desde la Consejería achacan los problemas a «la complejidad que conlleva el proceso de internalización de todas las pruebas en los hospitales públicos de la red”. Una transferencia a manos públicas, que ya se ha completado en el resto de las localidades de la Comunidad, pero no en la capital. Esas mismas fuentes aseguran que el plan sigue en marcha, pero que aún no se han podido comprar los equipos médicos necesarios. Y se tendrá que afrontar, de momento, con los presupuestos prorrogados.