Medicamentos

Copago de medicamentos, medicamentazo y pensionistas

La aplicación del actual copago farmacéutico en España entró en vigor en julio de 2012 (RD 16/2012, de 20 de abril). Existen algunas variaciones en las formas de pago por comunidades autónomas, como en Andalucía, donde a pesar de la interposición de un recurso de inconstitucionalidad contra la norma, los pensionistas no tienen que adelantar el dinero de sus recetas por encima del límite fijado, sino que el sistema informático detecta cuándo se ha llegado al tope de aportación y deja de cobrarles, según la OCU. 

Las mismas fuentes apuntan, que a partir del 1 de enero de 2015 se actualizan los límites máximos que deben pagar los pensionistas y sus beneficiarios por los medicamentos. Hay una recorte de la aportación reducida y de los límites máximos de aportación mensual, debido a la evolución del IPC entre diciembre de 2013 y noviembre de 2014. En 2015 se fija en 4,24 euros la aportación máxima para los medicamentos pertenecientes a los grupos ATC de aportación reducida y para los productos sanitarios incluidos en la prestación farmacéutica pertenecientes a los grupos de aportación reducida. También se aplica a la participación en el pago que deben satisfacer los enfermos de Sida, de los medicamentos financiados por el SNS dispensados con receta oficial.(Resolución 15/12/14, BOE 23/12/14).

El copago farmacéutico existe desde que gobernaba el PSOE, pero los pensionistas siempre tuvieron las medicinas gratis (salvo los funcionarios de Muface). Una reforma del PP en 2012 introdujo el copago para los jubilados y ahora la nueva ministra de Sanidad propone hacer un reparto más justo, según ABC¿Cuánto pagan los jubilados? Como norma general, el 10 por ciento de los tratamientos, pero hay excepciones. Las rentas más bajas, con ingresos que les eximen de presentar la declaración de la renta (menos de 18.000 euros anuales) pagan un tope de ocho euros al mes, compren los fármacos que compren. El resto hasta 100.000 euros anuales, tiene un límite de 18 euros al mes y los más adinerados con rentas superiores pagan un tope de 60 euros al mes, de acuerdo con la misma fuente.

En el elconfidencal.com de fecha 11/1/2017, Marina Valero señala que los jubilados con las pensiones más altas están en guardia desde que la ministra de Sanidad anunciase este lunes su intención de tocar el copago farmacéutico. En concreto, Dolors Montserrat dijo en un principio que pretende ajustar al alza las cantidades a desembolsar para las rentas que oscilen entre 18.000 y 100.000 euros, si bien por la noche matizo en un tuit que “no es cierto que se vaya a subir el copago farmacéutico a los pensionistas con ingresos de más de 18.000 euros”. ¿Esta actitud de la ministra indica que no sabe lo que quiere? En todo caso, el objetivo es que paguen más los que más tienen, si bien el Ministerio no concreta cuánto será el aumento para cada tramo. Sin embargo, este martes la ministra ha dado un paso al frente y ha asegurado que “con los pensionistas no se juega” y que el Gobierno “solo está estudiando” el copago en ese tramo.       Estas frases nos tambalean pues señalan, o que no sabe lo que quiere o que lo tiene todo muy claro. (¿?), ¿en qué quedamos?

Marina Valero apunta que, desde que el copago de medicamentos entrase en vigor en 2012, los jubilados tienen que abonar el 10% del precio de los fármacos que adquieren con una serie de límites que varían en función de la renta. Si los ingresos anuales son inferiores a 18.000 euros anuales, los pensionistas pagarán un máximo de ocho euros al mes. La ministra apuesta por mantenerlo en este caso y dirigir los ajustes hacia los que cobran más de esa cantidad.

Hasta ahora, los que perciben una pensión que oscila entre 18.000 y 100.000 euros al año no pagan más de 18 euros al mes por sus medicamentos. Si los ingresos rebasan los 100.000 euros, el límite mensual es de 60 euros. Marina Valero nos dice que, con las medidas avanzadas por la ministra, no queda claro si las rentas más altas pagarán un mayor porcentaje de las tarifas de los fármacos o simplemente se ampliará el tope.

En este sentido, la ministra ya adelantó en una entrevista con el diario ‘ABC‘ que pretende establecer tres tramos en busca de un sistema basado en el pago proporcional: uno para los que ganan de cero a 18.999 euros, otro de 30.000 a 60.000 y un último de 60.000 a 100.000. Montserrat considera que el actual copago farmacéutico es “más justo” porque los  que han perdido la prestación por desempleo ahora no pagan por sus medicinas cuando antes abonaban el 20%.

Los planes de Sanidad se hacen públicos en un momento delicado para los jubilados. Su disgusto es doble, pues en este 2017 afrontan una posible pérdida de poder adquisitivo por primera vez desde 2012. La inflación se disparó hasta el 1,5% en diciembre y se mantendrá en terreno positivo durante este año, mientras que la subida de pensiones que viene aprobando el Ejecutivo en los últimos ejercicios es de apenas el 0,25%, el mínimo que marca la ley.

Por otro lado, es conveniente apuntar ¿cuántos medicamentos se han dejado de prescribir por los facultativos médicos, pero que tienen que pagar los ciudadanos si los necesitan o si son pensionistas con enfermedades crónicas?. Con unas pensiones de miseria o  con su paupérrima pensión se tienen que hacer cargo de los hijos en paro y de sus nietos. En estas ciercunstancias bastantes pensionistas dejan de comprar sus necesarios medicamentos para dar de comer a hijos y nietos. Desde hace años la mortalidad de personas ancianas se ha incrementado como consecuencia de estos problemas.

La reducción de medicamentos que hace años el Ministerio de Sanidad dictó hacen referencia a enfermedades del aparato respiratorio, jarabes, pomadas antirreumáticas, vasodilatadores cerebrales, como por ejemplo DIEMIL SOLUCIÓN, que toman miles de ancianos  para controlar el riego sanguíneo cerebral y evitar el “ictus” , u otros medicamentos, por citar algunos, como SINTRÓN y derivados que toman enfermos con problemas de coagulación sanguínea para que el flujo sanguíneo sea más fluido.

No vamos a hacer un estudio de los medicamentos que tiene que pagar el ciudadano, sino meter el dedo en la llaga del problema para que la administración piense “un poco más” en el bienestar de los ciudadanos, pero me temo que esto va a ser imposible; recortes en Sanidad, recortes de medicamentos, copago de medicamentos, son entre otros algunos de los “males”de no gobernar para la mayoría de los ciudadanos.

Según las distintas fuentes consultadas el número de medicamentos que tienen que pagar íntegros los ciudadanos, máxime si estos son pensionistas que no llega su pensión ni al salario mínimo interprofesional, oscila entre 417 que se suprimieron por orden de Sanidad el día 17.08.2012, según elcofidencial.com  Desde septiembre del mismo año los pacientes deberán pagar por medicamentos tan populares como Almax (antiácido), Emportal, Duphalac o Plantago (laxantes), Fortasec(antidiarreico) y pomadas para aliviar el dolor causado por la artritis como Fastum, Calmatel, Movilisin, o para el tratamiento de afecciones inflamatorias como Zenavan. También deberán pagar por medicamentos para la tos como Mucosan o Pectox, y por fármacos para el tratamiento de los síntomas de la rinitis alérgica, como Rinomax, además de por la acetilcisteína para patologías neumológicas, entre otros.

El listado de fármacos excluidos del Sistema Nacional de Salud fue motivo de debate en el Consejo Interterritorial de Salud. Andalucía, País Vasco y, en menor medida, Cataluña criticaron que Sanidad les informara a última hora sobre esta propuesta, mientras que las comunidades autónomas del PP respaldaron esta medida porque supondrá un ahorro importante. Los socialistas consideran que medidas como el copago sanitario y el “medicamentazo” no conseguirá los ahorros previstos y supondrán más recortes.

De la misma forma piensan sindicatos como FSS-CCOO, FSP-UGT, SATSE y CSI-F, que criticaron la propuesta de Sanidad por lo que han venido a llamar el ‘medicamentazo’, ya que esta medida, a su juicio, “no ahorrará”, sino que “generará más gasto” a la sociedad. Y de “injusta” califican esta medida diversas organizaciones de consumidores consultadas por Efe, junto a la patronal farmacéutica, la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE) y la Organización Médica Colegial (OMC). Estas organizaciones consideran que esta medida afecta siempre “a los sectores más desfavorecidos” y “continúa un proceso de desmantelamiento de la sanidad pública”.

En el momento actual, según fuentes farmacéuticas el numero se aproxima a 800 medicamentos agravando el problema; es decir, si quieres el medicamento lo pagas entero o te expones a no comprarlo y que la enfermedad  se agrave………y “a quien Diós se la dé San Pedro se la bendiga”.

Fuente: Diario 16

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