Madrid acreditó a una farmacéutica privada para formar a sanitarios saltándose sus propias normas

Sanidad acreditó al laboratorio que vende el famoso Sovaldi como “proveedor de actividades docentes” para profesionales de la sanidad pública a pesar de que sus instrucciones excluyen a “entidades comerciales de productos sanitarios o relacionados”

La Comisión Nacional de Formación, que establece los “criterios básicos, generales y comunes” para acreditar, acordó esta regla en 2012 aunque Madrid ya la tenía publicada un año antes

El Gobierno regional justifica la notificación, que eldiario.es obtuvo a través del buzón filtrala.org, en que “existe una ambigüedad normativa”

La Comunidad de Madrid se saltó sus propias normas para avalar los cursos organizados por una multinacional farmacéutica para profesionales sanitarios en todo el Sistema Nacional de Salud en esa comunidad. De esta manera, le concedió al laboratorio Gilead la acreditación oficial como entidad docente. Las empresas comerciales no pueden contar con este aval público, según las instrucciones publicadas por la Consejería de Sanidad.

protesta-alto-coste-tratamiento-Gileadjpg_EDIIMA20140605_0741_4Gilead, famoso por vender el medicamento contra la hepatitis C Sovaldi, obtuvo el visto bueno de esta consejería como “proveedor de actividades docentes” el 21 de julio de 2015, según la notificación remitida al laboratorio a la que ha tenido acceso eldiario.es a través del buzón filtrala.org (que comparte con las publicaciones  Diagonal La Marea y  Mongolia). Se trataba de un curso online denominado “actualizaciones en hepatología”.

Sin embargo, el documento de “ instrucciones y normas establecidas por la Comisión de Formación Continuada de las Profesiones Sanitarias de la Comunidad de Madrid“, establece que “no se admitirán las solicitudes presentadas por entidades comerciales de productos sanitarios o relacionados”.

La exclusión de las empresas se hizo general y concreta en un acuerdo de la Comisión Nacional de Formación celebrado en diciembre de 2012. Esto ha hecho que la medida aparezca entre las Instrucciones Generales del Ministerio de Sanidad. Además, la Comunidad de Madrid ya había publicado esa medida, al menos, en su documento de instrucciones de 2011. La Comisión Nacional reúne a representantes de todas las comunidades autónomas, el Ministerio de Sanidad y Educación. De ella emanan los criterios generales y comunes que marcan la actuación de las administraciones regionales, según el  convenio que creó esta entidad en 1997.

La Consejería de Sanidad de Madrid ha contestado a eldiario.es que “existe una zona de ambigüedad” entre el reglamento que publica su comisión y el decreto redactado, también, por la Comunidad de Madrid para crear ese mismo organismo. Indican que el decreto, elaborado en 2000, “no excluye explícitamente a las entidades comerciales”. Justifican el aval concedido a Gilead en que “seguimos el criterio que nos han indicado los servicios jurídicos” y por temor a que “el laboratorio ganase una reclamación legal en caso de denegar la acreditación”.

Una docena de cursos desde 2004

Así que la encargada de emitir estas acreditaciones ignora las reglas que ella establece en virtud de lo que ha llamado “zona oscura de la normativa”. Con todo, el decreto al que el Ejecutivo regional se refiere indica que, a la hora de gestionar estos avales, actuará “siguiendo los criterios generales, comunes y mínimos establecidos por la Comisión Nacional”.

Si no se sigue el reglamento ¿por qué se mantiene como información oficial a disposición de los interesados en impartir formación a los sanitarios? Aquí la Comunidad de Madrid ha explicado que “está en nuestro ánimo implementar esas normas”. También dicen que el caso de Gilead es “anecdótico porque son una docena de cursos entre más de 100.000 solicitudes”. El laboratorio lleva impartiendo formación desde 2004, según informa Sanidad.

La formación continuada es necesaria para actualizar a los profesionales de la sanidad. El progreso científico y las innovaciones técnicas hacen preciso que los sanitarios sigan formándose para mantener el nivel de atención del sistema público. El proceso de acreditaciones está diseñado para que aquellos que reciben este sello oficial puedan aplicarlo en cualquier sistema regional de salud.

Fuente: El diario

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